
El crecimiento de las ventas registrado en Ecuador durante 2026 refleja señales positivas para la economía nacional. Sin embargo, consolidar esa recuperación dependerá, en buena medida, de fortalecer a las pequeñas y medianas empresas que dinamizan las economías locales. En ese escenario, los cantones adquieren un papel estratégico, ya que es allí donde miles de negocios familiares generan empleo, movilizan inversión y contribuyen al desarrollo productivo de sus comunidades.
Con esa visión, Disensa ha consolidado un modelo de franquicias orientado a fortalecer pequeños negocios familiares del sector ferretero con una propuesta de valor que incluye capacitación, herramientas de gestión, soluciones de financiamiento y acompañamiento empresarial. Con corte al 2025, ingresaron 200 nuevas franquicias a la red, alcanzando presencia en 170 de los 220 cantones del Ecuador. Cada nueva franquicia representó una inversión integral aproximada de USD 25.200, mientras que la expansión de la red contribuyó a la generación de más de 600 empleos directos y 900 indirectos nuevos.
En conjunto, la expansión desarrollada entre 2025 y el primer semestre de 2026 ha movilizado una inversión aproximada de casi USD 8 millones, con la apertura de 116 nuevas franquicias y una presencia que alcanza 178 de 220 cantones en el país, consolidando su crecimiento territorial y fortaleciendo su cobertura en diferentes zonas del Ecuador. Este proceso de expansión se ha concentrado principalmente en las provincias de la Sierra Sur y la región Costa, donde Disensa ha ampliado su presencia para acercar su propuesta a nuevos mercados y consumidores.
Cada nueva franquicia representa mucho más que un nuevo establecimiento comercial. Es una inversión que permanece en el territorio y fortalece una empresa familiar que forma parte de la economía local.
Además de ampliar su capacidad para competir, genera nuevas oportunidades de empleo y dinamiza una cadena de valor integrada por proveedores, transportistas, maestros de obra y otros actores vinculados al sector de la construcción. Ese efecto multiplicador convierte a los pequeños negocios en un motor para el desarrollo económico de los cantones.


