La artista ecuatoriana Bonnie López Grau presenta Petraviva

La artista ecuatoriana Bonnie López Grau presentó recientemente Petraviva, una escultura que propone una reflexión simbólica sobre el nacimiento y la energía vital contenida en la materia. La pieza muestra a un bebé emergiendo desde una matriz pétrea, planteando una pregunta esencial: ¿puede la piedra, tradicionalmente asociada a lo inmóvil, convertirse en metáfora del origen de la vida?

Tallada en jade rojo y ágata listada, la obra construye un potente diálogo entre materiales. El jade rojo, intenso y luminoso, remite al pulso vital de los primeros instantes de vida, mientras que el ágata listada introduce una dimensión de tiempo geológico, cuyas vetas naturales narran procesos que se han desarrollado durante millones de años.

En esa tensión entre cuerpo y piedra, entre nacimiento y memoria mineral, la escultura establece un puente entre el tiempo humano y la historia profunda del planeta. La composición evita cualquier gesto dramático: el nacimiento ocurre de forma orgánica, como si la vida no irrumpiera desde afuera sino que hubiese permanecido siempre contenida en la materia.

La génesis de la obra surgió a partir de una experiencia directa con el material. Al recordar el momento en que tuvo por primera vez el jade rojo entre sus manos, la artista describe la sensación que dio origen a la pieza.

“Cuando sostuve ese fragmento de jade rojo, no pude evitar sentir que tenía algo profundamente vivo. Su color y su textura evocaban la carne, la sangre, la fuerza misma de la vida. Había en esa piedra una energía casi orgánica; podía sentir su latido. De esa intuición nació Petraviva: la idea de que incluso en la materia más antigua y aparentemente inerte puede habitar la promesa del nacimiento.”

Con 30 cm de altura y 32 cm de profundidad, la escultura demuestra que la escala física puede ser contenida mientras su resonancia simbólica resulta amplia. En un volumen reducido, la obra plantea una reflexión sobre el origen, la energía y la continuidad entre lo humano y lo mineral.

La pieza fue presentada recientemente en una exhibición artística realizada en el lobby del Teatro Experimental, donde López Grau participó junto a las artistas Pamela Hurtado, Lola Juan y Silvia Enz, en una iniciativa que reunió diversas voces de la creación femenina contemporánea.

La trayectoria de Bonnie López Grau también refleja una historia personal de transformación. Tras ejercer durante 25 años como odontóloga, decidió dedicarse plenamente al arte, desarrollando una práctica que explora la relación entre naturaleza, emoción y la energía contenida en la materia.

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